Desde los primeros grados de la educación primaria hasta la universidad, años de formación, de acompañamiento y apoyo escolar, uno de los testimonios que nos deja nuestro Proyecto Estrella, en Tía Juana, su nombre es Luis Acosta y citamos textualmente lo que significó este proyecto para él.
“Hoy no me despido con tristeza, sino con el corazón lleno de una gratitud que no me cabe en el corazón. En vista al pasado, me doy cuenta de que este proyecto junto al apoyo incondicional de mi padrino no fueron solo una ayuda económica sino mas bien fueron la fuerza, la tranquilidad y ese impulso que necesité en los momentos donde todo parecía ir mal. Decir que sin ustedes no me habría graduado no es una exageración ya que ustedes hicieron que este camino hacia mi título de bachiller fuera posible, quitándome un peso enorme de encima a mí y a mi familia.
Pero más allá de los estudios, me llevo en el alma cada reunión, cada dinamica, las canciones que cantábamos juntos y esos compartires donde se respiraba pura armonía. Eran momentos llenos de risas y felicidad sincera que me hacían olvidar cualquier problema. En cada una de esas actividades, ustedes constantemente sembraban en mí valores fundamentales que hoy pongo en práctica día a día y que me han formado como persona. Todos esos recuerdos hermosos los llevaré siempre grabados en mi corazón.
Hoy que me toca dar un gran paso, lo hago con la satisfacción y la alegría de saber que esta misma oportunidad que Dios me brindo y que hoy concluyo para mí, pasará a manos de otro joven que, al igual que yo en su momento, necesita esa mano amiga para construir sus sueños. Saber que el amor y la solidaridad que invirtieron en mí ahora se multiplicarán en alguien más es algo hermoso.
Me voy a la universidad con el título en mano, con la cabeza en alto y con la promesa de dar lo mejor de mí para que todo lo que sembraron en este camino siga dando frutos. Voy a extrañar a todo el equipo, con un inmenso cariño y gratitud”.




