En un ambiente de profunda gratitud y alegría, las Hermanas Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús celebraron el día de ayer 125 años de su fundación, con una Santa Misa conmemorativa presidida por el Vicario Fr. Eddy Polo y como co celebrantes, Fr. Jeremias Peralta y Fr. Rafael Hernández, también reunió a miembros de la gran familia de la Orden, amigos, colaboradores y comunidades cercanas.
La Eucaristía fue un espacio para dar gracias a Dios por más de un siglo de entrega, servicio y amor al prójimo, inspirados en la espiritualidad agustiniana y en el carisma heredado de su fundadora, la Beata María de San José, mujer de fe profunda y corazón inquieto, que supo leer los signos de su tiempo y responder con valentía al llamado de Dios al servicio de los más necesitados.
Durante la celebración, se elevó una oración especial por la vida y el testimonio de la Beata María de San José, cuyo legado sigue vivo en cada comunidad, así como por las hermanas que a lo largo de estos 125 años han consagrado su vida a la misión, y por aquellas que hoy continúan sembrando esperanza en los distintos lugares donde la congregación hace presencia.
Al finalizar la misa, los asistentes compartieron un encuentro fraterno, signo de la comunión y cercanía que caracteriza a la familia agustino recoleta. Fue un momento para recordar la historia, renovar el compromiso y celebrar juntos el camino recorrido, reconociendo el impacto transformador de la labor pastoral, educativa y social de las Hermanas Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús.
Estos 125 años de fundación son testimonio de una vocación vivida con fidelidad, sencillez y servicio, y una invitación a seguir caminando con esperanza, manteniendo vivo el espíritu de la Beata María de San José, anunciando el amor de Dios y sirviendo especialmente a los más vulnerables.
A Dios sea la gloria por estos 125 años de fidelidad y misión.




