
Más que un rito, la Cuaresma es una invitación a despojarnos de la indiferencia para encontrarnos con el prójimo a través de ARCORES Venezuela, por este motivo queremos compartirte los siguientes pasos:
DESPOJARSE
Cuaresma comienza soltando.
Despojarse no es solo renunciar a cosas, sino dejar atrás la indiferencia, el egoísmo y todo lo que nos aleja del otro.
Abre espacio en el corazón para Dios y para los demás.
MIRAR
Después de despojarnos, aprendemos a ver.
Mirar la realidad sin ignorarla, mirar al otro con compasión y mirarnos a nosotros mismos con verdad, amor y perdón.
Reconoce la vida, el dolor y la dignidad que muchas veces pasan desapercibidos.
ESCUCHAR
No basta con ver, hay que detenerse.
Escuchar la historia, la necesidad y el clamor del otro antes de actuar.
Comprende profundamente para amar mejor.
COMPARTIR
Lo que vemos y escuchamos nos mueve.
Compartir no es dar lo que sobra, es ofrecer lo que dignifica: luz, esperanza y presencia.
Convierte la fe en acción concreta.
ACOMPAÑAR
El amor se hace cercano.
Acompañar es estar al lado del otro, especialmente en el dolor, sin huir, sin juzgar.
Sostén la vida del otro con tu presencia, especialmente a los más vulnerables.
AMAR
Todo conduce aquí.
Amar como Dios ama: hasta el extremo.
Un amor que se entrega, que sirve y que se convierte en misión constante.
Vive una fe que se transforma en servicio, entrega y solidaridad.
Este tiempo de Cuaresma es la oportunidad perfecta para que nuestro despojo personal se convierta en el sustento de alguien más. Abramos nuestro corazón y preparémonos para vivir la semana mayor.



